Ayer a las 5:30 am, mientras revisaba el CRM y hacía prospección, me hice una pregunta incómoda: ¿Qué estás haciendo, Diego?
Hace 20 años, un 20 de enero, estaba con la familia en la playa. O en algún viaje internacional buscando inversores. Ahora, a los 50, sigo en el barro, revisando leads antes del amanecer.
La primera reacción fue preguntarme si había hecho algo mal. Si estar tan metido en la operación era retroceder. Pero al profundizar, entendí que lo más importante es el para qué.
Esta reflexión me llevó a una conclusión clara: volver al operativo no es un paso atrás. Es la única forma de construir algo verdaderamente sólido en los primeros años de una empresa.
El Para Qué Define Todo
Hoy mi responsabilidad como CEO en SquadS Ventures es crecer el revenue y fortalecer los equipos. Y eso requiere estar en la operación durante los primeros años. No hay atajos.
Me fui de la comodidad de ser inversor para volver a construir con propósito. Esto es exactamente lo que quería: empresas más sanas, equipos más fuertes, foco total en lo esencial.
Volver al operativo es estar alineado con el impacto que busco generar. No se trata de hacer todo, sino de asegurarme de que cada acción conecta con el propósito. Esa claridad cambia todo.
Como señala McKinsey, los líderes con experiencia operativa tienen una comprensión más profunda de los drivers de valor del negocio. No es casualidad: estar en la trinchera te da una perspectiva que ningún reporte puede darte.
Por Qué Es Obligatorio en los Primeros Años
En las etapas tempranas de una startup, el CEO no puede darse el lujo de delegar todo. Necesitás entender cada pieza del negocio para:
- Identificar los verdaderos cuellos de botella antes de que se conviertan en crisis.
- Construir cultura desde el ejemplo, no desde un powerpoint.
- Validar que el modelo funciona antes de escalar.
- Ganarte el respeto del equipo estando donde duele.
Si querés crecer en serio, tenés que estar dispuesto a picar piedra. A abrir oportunidades. A consolidar cultura desde adentro. No hay otra.
Del Inversor al Constructor: Un Cambio de Paradigma
Durante años, tuve el privilegio de ser inversor. Evaluar oportunidades, aconsejar desde afuera, disfrutar de cierta distancia estratégica. Era cómodo. Pero algo faltaba.
Lo que faltaba era el impacto directo. La conexión visceral con el día a día. La satisfacción de saber que cada conversación, cada lead, cada decisión operativa suma al propósito.
«Hoy disfruto saber que cada acción conecta con el propósito. Esa claridad cambia todo.»
Mañana voy a estar de nuevo picando la piedra, abriendo oportunidades y consolidando cultura. Y lo voy a hacer convencido de que este es el camino para crecer en serio y ayudar a otros a hacerlo.
Qué Aprendí al Volver al Operativo
Este proceso me dejó varias lecciones que quiero compartir con vos:
- El propósito justifica el esfuerzo. Si no sabés para qué estás haciendo lo que hacés, cualquier sacrificio se siente vacío.
- La operación te conecta con la realidad. Los dashboards mienten menos cuando vos mismo estás generando los datos.
- No hay liderazgo sin ejemplo. Tu equipo necesita verte en el barro antes de pedirles que se metan.
- Estar en el operativo es temporal, pero necesario. No vas a revisar el CRM a las 5:30 am por siempre, pero hacerlo ahora te da la claridad para delegar bien después.
Este es el mindset que estamos construyendo en SquadS Ventures: empresas saludables que priorizan el crecimiento sostenible por sobre los fuegos artificiales.
El Camino es el Propósito
Si estás en una situación similar—si te preguntás si deberías estar más o menos metido en la operación—mi consejo es simple: empezá por el para qué.
¿Querés crecer en serio? ¿Querés construir equipos sólidos? ¿Querés empresas más sanas con impacto real? Entonces vas a tener que estar en la trinchera. Al menos por un tiempo.
No es retroceder. Es construir cimientos. Es alinearte con lo que realmente importa.
Mañana voy a seguir haciendo lo mismo: revisando leads, abriendo oportunidades, fortaleciendo equipos. Y lo voy a hacer con la convicción de que este es el único camino para generar el impacto que busco.
¿Y vos? ¿Estás alineado con tu propósito o estás operando en piloto automático?
Abrazo emprendedor!















