«Mi propuesta de valor es hacerle ahorrar a mis clientes…» Estas palabras de Matías Solina resonaron inmediatamente. En el primer minuto de nuestra conversación, conecté con él y quería saber más. ¿Por qué? Porque el 99% de los emprendedores no tiene una propuesta de valor clara en su pitch inicial.
Y seamos sinceros, la mayoría la cagamos. Yo también. Me la paso dando vueltas y no soy claro. Pero cuando alguien te dice directamente que su valor está en hacerte ahorrar dinero, la conversación cambia por completo.
La propuesta de valor que transforma conversaciones
Una propuesta de valor efectiva debe ser tan clara que cualquiera pueda entenderla en segundos. Cuando se trata de hacer ganar dinero o ahorrar costos a tus clientes, el impacto es inmediato. La conversación se vuelve concreta, sin vueltas. Los resultados hablan por sí mismos.
«Tu propuesta de valor es el corazón de todas tus actividades de go-to-market en las etapas iniciales del negocio. Si la defines correctamente, se convierte en algo inspirador que te ayudará a vender más, recaudar más, y clarificar para todos cuál es el problema urgente que estás resolviendo.»
Matías lo entendió perfectamente. Después de liderar empresas con más de 100 personas y enfrentar problemas de escalamiento, sigue buscando ayuda, revisando procesos y cuestionando su propio liderazgo. Esta actitud de mejora continua es lo que marca la diferencia entre un líder promedio y uno excepcional.
Cuando tu propuesta de valor se centra en resultados tangibles como el ahorro de costos, ocurren tres cosas fundamentales:
- Captación inmediata de atención: El cliente entiende rápidamente qué obtendrá.
- Conversaciones más productivas: Se eliminan las divagaciones y se va directo al punto.
- Decisiones más rápidas: Con beneficios claros, el proceso de venta se acelera.
Liderazgo con autocrítica y colaboración
Lo que más me impresionó de Matías fue su capacidad para seguir cuestionando su propio liderazgo a pesar de su experiencia. En Squads Ventures hemos visto que los mejores líderes comparten esta característica: nunca dejan de aprender ni de cuestionar sus métodos.
Liderar con autocrítica y colaboración es lo que contagia y mueve al equipo. Si el fundador no está enfocado en resultados, nadie lo estará. Esta mentalidad genera un efecto dominó en toda la organización.
La autocrítica no significa flagelarse por los errores, sino tener la humildad de reconocer que siempre hay espacio para mejorar. Los líderes que mantienen esta mentalidad logran:
- Crear equipos más comprometidos y motivados
- Fomentar una cultura de mejora continua
- Adaptarse más rápidamente a los cambios del mercado
La colaboración, por su parte, multiplica el potencial de cualquier iniciativa. Cuando un líder muestra apertura para trabajar en equipo y valorar diferentes perspectivas, el resultado siempre supera lo que podría lograr individualmente.
Construyendo sobre la base de la confianza
Con Matías ya tenemos #COnfianza. Ahora veremos qué podemos #COnstruir juntos. La confianza es el cimiento sobre el cual se construyen las relaciones comerciales duraderas. Sin ella, cualquier propuesta de valor, por brillante que sea, caerá en oídos sordos.
Para generar confianza, es fundamental:
- Ser transparente sobre lo que puedes y no puedes hacer
- Cumplir consistentemente con lo prometido
- Mostrar un interés genuino en el éxito del cliente
Una vez establecida la confianza, las posibilidades de colaboración se multiplican. Las barreras caen y la creatividad fluye. Es en este punto donde realmente se pueden construir soluciones innovadoras que generen valor para todas las partes.
La claridad en tu propuesta de valor no solo te ayuda a conseguir clientes, sino a atraer a los clientes correctos. Aquellos con quienes podrás construir relaciones de largo plazo basadas en resultados concretos y confianza mutua.
¿Cuál es tu propuesta de valor? ¿La puedes expresar en una frase que impacte en los primeros 60 segundos de conversación? Si todavía estás dando vueltas y no logras ser claro, es momento de replanteártela. Recuerda que los mejores negocios comienzan con una propuesta de valor contundente que resuelve un problema real.
Abrazo emprendedor.















