Crecer sin orden: cómo romper el techo de las pymes

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Hace dos meses conocí a Sebastián Jaramillo, EOer de EO Bogotá y cofundador de Tortillas Corridas, una pyme que hace las mejores tortillas de Colombia y es líder de su categoría. Y aun así, todo pasaba por los dueños.

Los pedidos entraban por WhatsApp, por correo y por celular, con cinco o seis personas recibiendo al mismo tiempo. La producción vivía en un Excel. La gerencia hacía facturación, logística y ventas en jornadas de más de 15 horas. La rotación llegaba al 40% mensual, con 15 salidas en un solo mes.

Lo conozco bien porque lo viví. En 32 startups aprendí que crecer sin orden es la forma más rápida de romper lo que ya funciona.

Cuando el crecimiento te pide más en lugar de menos

Hay algo que pasa en las pymes que lideran su mercado y que nadie dice en voz alta: cada mes de crecimiento le pide más a los dueños en lugar de pedirles menos. Más horas, más WhatsApps, más urgencias, más decisiones. Y la empresa crece, sí, pero los fundadores se agotan.

Esto no es una excepción. Muchas pymes dependen excesivamente de su fundador o dueño para vender, resolver problemas, aprobar gastos, atender clientes y tomar decisiones. Si todo pasa por una sola persona, el crecimiento se vuelve limitado por definición.

En Tortillas Corridas pasaba exactamente eso. Una empresa que hace las mejores tortillas de Colombia, con producto validado, con clientes fieles, con tracción comercial… y con todo el peso operativo sobre dos o tres personas.

La producción en un Excel compartido que nadie actualizaba a tiempo. Los pedidos entrando por cinco canales distintos sin un sistema que unifique. La gerencia haciendo de todo: facturación, logística, ventas, cobranza. Y una rotación del 40% mensual que hacía imposible consolidar un equipo.

Ese es el síntoma más claro de que una empresa creció sin estructura. No porque le falte talento. No porque el producto sea malo. Sino porque el orden quedó atrás.

La velocidad del cambio: de WhatsApp a KPIs en dos meses

Lo que más me emociona de este caso es la velocidad del cambio. En solo dos meses, el equipo de Tortillas tiene cada responsabilidad con dueño y con indicador.

Hoy hay 27 KPIs activos repartidos en 9 personas, cada uno con meta. Producción mide su indicador casi dos veces por semana, comercial lo revisa todos los días, y la reunión gerencial semanal ya lleva cuatro semanas seguidas sin saltarse una sola vez. En una empresa que antes se coordinaba por WhatsApp y en el pasillo.

Antes, en la reunión de liderazgo hablaba una sola voz casi el 90% del tiempo. Hoy el debate está repartido, las decisiones se toman entre todos y algunos roles cambiaron para tener a la persona correcta en el lugar correcto.

Esto no fue magia. Fue claridad.

  • Roles claros: cada persona sabe qué tiene que hacer, qué decide y de qué responde.
  • Indicadores con dueño: no hay métrica sin responsable. Si algo se mide, alguien lo lidera.
  • Ritmo de reuniones: semanal, con agenda, con seguimiento. Sin excepciones.

Sebastián lo resumió mejor que nadie en su testimonio: «Delta los ayudó, y los sigue ayudando, a hacer cada vez mejores tortillas.»

Ordenar una empresa tiene sentido cuando hace mejor lo que la empresa ya sabe hacer. No se trata de cambiar el negocio. Se trata de profesionalizar la operación para que el negocio escale.

Inteligencia artificial sin estructura: multiplica el caos

En tiempos de inteligencia artificial, la tentación es sumar herramientas. Mi experiencia es otra. La IA multiplica lo que ya tenés.

Si tu empresa funciona con roles claros, indicadores y un ritmo de reuniones que se cumple, la IA te acelera. Te automatiza procesos, te da insights más rápido, te libera tiempo para decisiones estratégicas.

Pero si tu empresa lidera su mercado y todavía siente que todo pasa por tu escritorio, la IA no va a resolver eso. Va a multiplicar el desorden.

Por eso en SquadS Ventures trabajamos primero en el orden operativo. En que cada área tenga claridad, en que cada indicador tenga dueño, en que cada reunión tenga propósito. Y después, sí, sumamos tecnología para acelerar.

Fue un honor conocerte, Sebastián, y ver de cerca cómo un EOer abre su empresa para profesionalizarla sin miedo a mirarse por dentro. Gracias a mis socias Camila Acosta De Castro y Sheryls Pertuz García por acompañar a Espigas en este proceso con tanta dedicación y tanto cariño. Este caso es de ustedes.


Si tu empresa lidera su mercado pero todavía siente que todo pasa por tu escritorio, conversemos. Ese es el trabajo que más nos apasiona en Delta Teams by SquadS Ventures.

Abrazo emprendedor!

cofundado 23 startups y una aceleradora, y socio director en Newtopia VC. Ahora, en SquadS, construimos un modelo alternativo para crear e invertir en startups y fortalecer el ecosistema emprendedor de América Latina